
El pasado mes de octubre comenzaron a derrumbar la cárcel sin el consentimiento de los habitantes de la zona y a pesar del recurso de las asociaciones de vecinos del barrio ante el Ayuntamiento, que pedían que se conservase la cúpula en homenaje a todos los presos políticos que vivieron y murieron entre sus rejas y que con el sudor de su frente la levantaron forzadamente.
La cúpula ya ha sido derribada, y con ella, un símbolo de nuestro barrio. Lo más triste de todo es que sobre sus restos se levantarán pisos ( sobre cuyo suelo se especulará), y dentro de tres generaciones los niños que vivirán en ellos no sabrán que allí se mató a personas que lucharon por defender la libertad.
Dicen que la historia debe recordarse para no volver a repetirse. Quizás quieran lo contrario los que tanta prisa se dan en tirar símbolos de la represión para llenarse los bolsillos. En fin...Por lo menos,los que crecimos jugando en las tapias de la cárcel la recordaremos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario